Archivos Mensuales: octubre 2012

Escolta Catalunya, la veu d’un home que et parla d’astrologia

Cataluña enarbola su bandera, llama a todos al cumplimiento del deber y a la obediencia absoluta al Gobierno de la Generalitat, que desde este momento rompe toda relación con las instituciones falseadas. En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del Parlamento, el Gobierno que presido asume todas las facultades del Poder en Cataluña, Proclama el Estado Catalán…

No, esto no son palabras del President Artur Mas. Forman parte de un histórico discurso de otro President de la Generalitat, de Lluís Companys, mediante el cual proclamó l’Estat Català, el 6 de octubre de 1934. Pero aquella no fue la única ocasión en que algo así sucediese, el 5 de marzo de 1873 también se proclamó el Estado Catalán. Pero eso sí, en ambos casos se pretendía una República Catalana, en forma de estado propio, pero integrada en una República Federal Española. Porque en ambos casos, y creo interesante apuntarlo, coincidió con los momentos en que España se constituyó en forma de República.

Los que siguen este blog, puede que no se sorprendan demasiado si les digo que el aspecto más importante que formaban los astros en ambas fechas (1873 y 1934) era una cuadratura entre Urano y Plutón. Es decir, el mismo aspecto de mayor importancia con el que convivimos en la actualidad. Si bien, en 1873, la cuadratura estaba aun en una fase muy inicial. Pero empezó a ser potenciada por un Júpiter en cuadratura a Plutón, y un Saturno en oposición a Urano.

El primer gobierno de la I República (1873-74) recayó en manos del político catalán Estanislao Figueras, que tuvo que hacer frente, como ya he señalado, a la Proclamación del Estado Catalán. Proclamación que, para desconvocarla, prometió a sus conciudadanos catalanes que no habría tropas del ejército español en Cataluña.

Pero este no fue el único problema al que tuvo que hacer frente el Presidente Figueras, en sus apenas cinco meses de gobierno: crisis económica; el auge del cantonalismo, por el que varias ciudades y regiones del país pedían mayores niveles de autogobierno; las divisiones internas de su partido político, el Partido Republicano Federal, y del gobierno… No sé a ustedes, a mi todo esto me suena de algo. ¿Será un Déjà Vu?.

Pero volviendo a Cataluña… la Revolución Cantonal, al grito de ¡Viva Cartagena!, también tuvo sus ecos en Barcelona, y a esto tuvo que hacer frente el segundo Presidente de la I República Española, el Sr. Francesc Pi i Margall, que, como su predecesor, era de origen catalán y tuvo un mandato breve. Muy breve, de apenas un mes en el cargo.

La Revolución Cantonal, la Guerra de los Diez Años en Cuba, y la Tercera Guerra Carlista, fueron demasiados frentes abiertos para una joven y débil República, que fue incapaz de consolidarse. Toda esta complicada situación acabaría por desembocar en la llamada “Restauración Borbónica”, con la que se proclamaría a Alfonso XII como Rey de España.

Llegados a este punto, creo interesante poner el foco en la Tercera Guerra Carlista (1872-76). Ya que se trato de un conflicto cuyos frentes más importantes se situaron en el País Vasco, Navarra, y en territorios de la antigua Corona de Aragón, muy especialmente en Cataluña. El motivo de esto fue que, el que se consideraba a sí mismo como legítimo heredero de los derechos dinásticos que daban acceso al trono de España, y sus partidarios, prometieron la restauración de los Fueros históricos de los pueblos que habían formado parte de la Corona de Aragón y del antiguo Reino de Navarra. Aquellos Fueros que su antepasado, Felipe V, había abolido con sus “Decretos de Nueva Planta”, a principios del siglo XVIII.

En cualquier caso, la insurrección no consiguió los apoyos necesarios para llegar a buen puerto. En muchas regiones del país carecían de partidarios, y en otras su número era escaso. Se puede considerar como una guerra civil, pero me atrevería a decir que de baja intensidad. Y que si fue posible, fue por la debilidad de los gobiernos de aquel entonces, tras el exilio de Isabel II, el reinado de Amadeo de Saboya, y la I República. La llegada de la Restauración Borbónica consiguió cierta estabilidad, con la que se pudo ir minimizando esta cuestión.

En definitiva, la Proclamación del Estado Catalán de 1873 es fruto de un momento de gran inestabilidad política y social, que se vivía en la España de aquella época, coincidiendo con los inicios de la cuadratura entre Urano y Plutón. Cuadratura que influiría desde principios de los años 70 hasta mediados de los años 80 del siglo XIX.

Con la siguiente cuadratura entre Urano y Plutón, ya en el siglo XX, vuelven a reproducirse similares acontecimientos. Alfonso XIII parte para el exilio y se proclama la II República. Al mismo tiempo, se vive un clima de fuerte agitación social. Vuelve a hablarse de los carlistas, pero también de los anarquistas, los comunistas, los falangistas, etc. La polarización y crispación política es cada vez mayor. Y conducirían, desgraciadamente, a una guerra civil.

Y es en este ambiente cuando vuelve a hacerse una nueva Proclamación del Estado Catalán, el 6 de octubre de 1934, como comentaba al principio. Pero también el de la República Socialista de Asturias, un día antes.

Centrándonos en el caso catalán, y volviendo a la Proclamación de 1873, parece ser que esta sirvió como una medida de presión para llegar a unas negociaciones, y obtener unos mayores beneficios. Y creo que esto sería lo que podría llegar a suceder en la actualidad, supongo que en relación con el famoso “Pacto Fiscal”.

¿Por qué digo esto?. Porque la cuadratura de 1873, como sucede con la actual, se encontraba en la primera fase de su orbe (que es cuando la cuadratura se encuentra entre la conjunción y la oposición del ciclo entre Urano y Plutón, lo que sería la fase creciente en el caso de la Luna y sus aspectos con el Sol). Y he observado que las consecuencias en esa fase del ciclo son algo más suaves. No en vano, recordemos que la Guerra Carlista la definía como una guerra civil de baja intensidad. Y la Guerra de los Diez Años en Cuba, se vivía en un territorio de ultramar, lejano a la península. Pero con la siguiente cuadratura los acontecimientos fueron mucho más intensos, en forma de guerra civil.

Por tanto, insisto, esto parece indicar que el President Artur Mas intenta tener una mayor capacidad, a la hora de afrontar algún tipo de negociación futura con el Gobierno Español.

Debo decir también que no he encontrado información alguna sobre los movimientos militares que produjo la Proclamación del Estado Catalán en 1873, lo cual sugiere que en este sentido podemos respirar un poco más tranquilos en la actualidad. Pero esto no quiere decir que no existiesen, recuerden que yo no soy un experto en historia, tan solo un aficionado. Por eso creo interesante mencionar, con un breve resumen, cómo se gestaron los acontecimientos en 1934, después de la Proclamación del Estado Catalán. ¿Se podrían llegar a repetir?…

El President Lluís Companys ordenó al General destinado en Cataluña, Domingo Batet Mestres, que también era catalán, acatar la nueva situación. El militar, como era su obligación, pone en conocimiento de las anómalas circunstancias al Presidente de la II República Española, Alejandro Lerroux García. El cual, le ordena proclamar el “estado de guerra”. Por su parte, el jefe de los Mossos d’Esquadra, Enrique Pérez Farrás, comunica al General Batet que solo piensa cumplir las órdenes del President de la Generalitat de Catalunya.

Barcelona se convierte entonces en un campo de batalla, llena de barricadas, con la Generalitat defendida por los Mossos d’Esquadra, y el ejército tomando posiciones. Se producen tiroteos, disparos de ametralladoras retumban sobre el Ayuntamiento. Donde acaban por replegarse los partidarios al Gobierno de la Generalitat.

El General Badet, que tenía órdenes de atacar sin contemplaciones, opta por dejar pasar el tiempo, e ir reduciendo a las fuerzas rebeldes poco a poco. Evitando en lo posible la pérdida inútil de vidas humanas. A las 6:00 horas a.m. del 7 de octubre de 1934, el President Companys comunica su rendición al General Badet, y es detenido. La Generalitat quedaría suspendida.

Desde luego, espero que este tipo de acontecimientos, que implican la pérdida de vidas humanas, no sean los que vuelvan a reproducirse. Afortunadamente, como digo, la cuadratura actual entre Urano y Plutón guarda más parecidos con la de finales del siglo XIX. Por lo que me inclino a pensar en que todo este asunto desembocará en una nueva Proclamación del Estado Catalán, seguido de unas negociaciones con Madrid, que implicarán alguna concesión a la Generalitat en sus pretensiones, para conseguir así que los ánimos se tranquilicen, y lograr una mayor estabilidad política, al desconvocarse dicha Proclamación. Cuya duración, como en los casos precedentes, sería de unos pocos días, o incluso horas.

Pero como digo, desconozco si en 1873 se dio la declaración del estado de guerra en Cataluña como en 1934, o algo parecido. Si fuese así, la situación actual me preocuparía aun más. Quizás algún lector de este blog, con mayores conocimientos en historia, los míos son muy limitados, pueda sacarnos de dudas a este respecto.

Y siguiendo con este análisis histórico-astrológico, para intentar contestar a la pregunta de cuándo podría suceder todo esto, si es que sucede, habría que tener presente que Urano y Plutón mantendrán la influencia de su cuadratura hasta el año 2020. Por tanto, si se da el caso, debería suceder entre el actual 2012 y el 2020. E intentando ser más precisos, si tenemos en cuenta que dicha cuadratura resultará especialmente activa en el 2015, cabría especular en que alrededor de ese año podría darse una nueva Proclamación del Estado Catalán. Es decir, entre el 2014 y el 2016. Lo cual, a su vez, parece estar sugiriendo… al final de la siguiente legislatura, durante el Gobierno de la Generalitat que surja de las próximas elecciones en Cataluña.  

Dicho lo cual, las cuadraturas entre Urano y Plutón se han traducido en Proclamas, pero nunca en la independencia propiamente dicha. Por tanto, parece más lógico pensar en otra Proclamación, a modo de instrumento político para poder presionar con más opciones de conseguir unos mayores grados de autogobierno. Es más, lo que se proponía en las dos Proclamas anteriores no era exactamente la independencia, era un estado propio integrado en una República Federal Española. Como siempre, a la historia me remito.

Sin embargo, no se puede obviar tampoco que la crispación política, en la década de los años 70 del siglo XIX, cristalizó en acontecimientos como la Tercera Guerra Carlista. Con grupos armados, que aunque minoritarios, ocuparon algunas zonas del país. Y que la monarquía, en las dos cuadraturas precedentes, dio paso a la República. Lo primero me resulta preocupante. Téngase en cuenta que, del seno del carlismo, surgieron grupos anarquistas. Lo que hoy llamaríamos “antisistemas”.

Es decir, la historia, desde este análisis astrológico, puede estar sugiriendo que los indignados van a ir radicalizándose. Y que este radicalismo puede ser fruto, también, de unos grupos independentistas cada vez más violentos.

Solo espero que, cerca de 140 años después de aquella I República Española, podamos ser ya capaces de evitar las guerras, aunque sean de baja intensidad, y evitemos las pérdidas sin sentido de vidas humanas. Necesitamos el espíritu de la Transición.

Puede parecer algo exagerado decir todo esto, pero es lo que pienso. Porque los precedentes históricos sugieren que, después de una Proclamación del Estado Catalán y su fracaso, es cuando pueden llegar los verdaderos problemas.

TURQUIA-SIRIA

El reciente 4 de octubre de 2012, la noticia de que el parlamento turco había dado luz verde a su gobierno para que pueda declarar la guerra a Siria cuando lo considere oportuno, me produjo una enorme impresión. Deduje que aquello podía llegar a convertirse en algo muy grave, y así lo indiqué ese mismo día en mi facebook.

¿Por qué?

– Primero. Llevo meses señalando que, astrológicamente, hay indicios para considerar que el presente mes octubre será el mes clave del año 2012. Y por tanto, esta decisión del parlamento turco puede ser igualmente clave.

– Segundo. La última cuadratura entre Urano y Plutón, en la primera fase de su ciclo (la que va de la conjunción a la oposición), nos remite a los años 70 del siglo XIX. En aquellos años, concretamente entre 1877 y 1878, que fue justamente cuando Urano y Plutón formaron su cuadratura de forma exacta (a 0º de orbe), se dio la Guerra Ruso-Otomana. Guerra con la que Rusia libero a sus hermanos ortodoxos, de la Europa Oriental, del entonces Imperio Otomano (actual Turquía).

– Tercero: Ahora, año 2012, en el firmamento destaca una cuadratura entre Urano y Plutón, también en la primera fase de su ciclo, y también coincidiendo con el año en que esa cuadratura se ha dado de una forma exacta, a 0º de orbe.

– Y cuarto: En la actualidad, Siria es el aliado más importante de Rusia en la zona. Hasta el punto de que Rusia dispone de una base militar en suelo sirio, con acceso estratégico al Mediterráneo. Base y alianza que desaparecerían si ganasen los rebeldes en Siria.

Es decir, es como si, de alguna forma, se viviese un segundo capítulo de los acontecimientos de 1877, pero en sentido inverso. Siendo Turquía la que expulsa, mejor dicho, puede ser que expulse, a los rusos de un territorio musulmán. Coincidiendo todo esto, insisto, con una cuadratura Urano-Plutón en la primera fase de su ciclo.

Posibilidades.-

Con todos estos datos, astrológico-históricos, se puede llegar a una conclusión inquietante, y espero que equivocada, el de una posible guerra entre Turquía y Rusia en territorio Sirio.

Pero podrían darse otras combinaciones: limitarse a simples escarceos en la frontera turco-siria, la situación actual; que la ayuda rusa a Siria se haga de forma más o menos disimulada, mediante el envío de armas, para evitar un posible enfrentamiento directo con Turquía; que Rusia se limite a apoyar diplomáticamente a su aliado sirio, aunque Turquía intervenga, y se abstenga de intervenir militarmente, o incluso de proporcionarles armamento; y la peor posibilidad de todas sería que el conflicto en Siria provoque una guerra entre Rusia y Turquía.

Y sobre esta última posibilidad hay que pensar que, de producirse, tendría que intervenir la OTAN, ya que Turquía es miembro de dicha organización. Y esta participación, de darse, podría suponer una guerra mundial.

Última posibilidad realmente inquietante, pero que a mi juicio resulta IMPOSIBLE, debido a que durante la primera fase del ciclo entre Urano y Plutón nunca se dan guerras de enorme trascendencia, tipo guerra mundial. Es algo que creo haber demostrado en mi ebook, “2012, una visión de la astronomía maya”.

Por tanto, la posibilidad que se me antoja como más probable, es la de que Turquía acabe por intervenir con su ejército en Siria. Y de hacerlo, Rusia enviaría armas, dinero, alimentos, y todo el apoyo logístico que necesite su aliado sirio. Evitando el envío de tropas. Pero de hacerlo, estoy convencido de que las tensiones con las tropas turcas se quedarían en Siria. Pero no creo que esto llegue a suceder, porque occidente presionaría a ambos países para evitarlo. Al igual que el Imperio Británico frenó la Guerra Ruso-Otomana de finales del siglo XIX.

Por otra parte, pienso que la OTAN se mantendrá al margen, ante las presiones de Moscú. Quizás pactando la no intervención directa de Rusia en el conflicto. Además de que a nadie le interesa una guerra mundial.

¿Pero acaso hemos vuelto al siglo XIX?

Para concluir este breve análisis de la posible importancia de este conflicto entre Turquía y Siria, que estoy convencido se atajará lo antes posible para evitar males mayores, no me resisto a recordar lo que escribí en el año 2007, sobre la mencionada cuadratura Urano-Plutón de finales del siglo XIX, en mi ebook “2012, una visión de la astronomía maya”…

“Las cuadraturas entre Urano y Plutón, ya sea la primera o la segunda en un ciclo dado, coinciden con momentos de mucha precaución y miedo a las consecuencias, a nivel mundial, de un gran conflicto bélico. Es algo en lo que voy a incidir mucho en este

trabajo, porque entiendo que de esta forma, el lector, comprenderá mejor mis conclusiones cuando abordemos el tema de las crisis futuras en el último capítulo de este libro. Así que, amigo lector, aún a riesgo de resultar demasiado repetitivo, permítame ahondar en esta cuadratura Urano-Plutón de finales del XIX.

Coincidió en el tiempo con una guerra entre Rusia y el Imperio Otomano, frenada sobre todo por la intermediación de la gran potencia mundial en aquella época, el Imperio Británico. El motivo de esta intervención, para forzar un tratado de paz con el que se lograse poner fin a este enfrentamiento armado, fue el miedo a una mayor globalización del conflicto, debido a la posibilidad de tomar parte en la guerra otras grandes potencias como el Imperio Austro-Húngaro.

Además, a los grandes dirigente mundiales, les inquietaba el hecho de la modernización armamentística fruto de la Revolución Industrial. Había un mayor número de armas, con un poder destructivo cada vez más grande. Y una gran guerra, entre las grandes potencias mundiales de aquella época, se vislumbraba como algo demasiado peligroso, que podría llegar a variar el orden internacional, como acabaría por suceder con la Primera Guerra Mundial.

En este ambiente, es lógico pensar que muchos veían los grandes avances científicos y tecnológicos como obra del diablo. Incluso, los que he señalado anteriormente, del genial inventor norteamericano Thomas Alva Edison. Y se refugiaban entre Biblias y retorcidas teorías milenaristas, como las del grupo religioso fundado por Charles Taze Russel bajo el influjo de aquella cuadratura, a finales de los años 70 del siglo XIX, y que en el siglo XX serían conocidos como Testigos de Jehová.

En resumen, la humanidad vive, bajo esta configuración astrológica, sumida en el miedo al futuro. Lo subrayo porque quiero hacer notar que Urano simboliza el futuro, y Plutón, bajo la tensión de una cuadratura, es la sensación de impotencia ante lo que se ve como inevitable, es el miedo.

En España, el miedo a la disolución del país y la profunda inestabilidad política, habían llevado al estado a una situación sin salida. Por lo que se tomo la iniciativa de volver a poner al mando del estado a un Borbón, en un alarde de incoherencia e

incompetencia difícil de superar por parte de la clase política de aquel momento. La reina Isabel II, que a penas una década antes había sido obligada al trago del exilio, ve como su hijo, Alfonso XII, es nombrado rey de España.”

Este ambiente histórico que describía aquí, al hablar de tiempos decimonónicos, que ahora nos parecen tan lejanos, ¿no les recuerda extraordinariamente al ambiente histórico actual?, ¿no les parece un asombroso calco del momento presente?. Y eso que, cuando escribí esto, se me olvido mencionar la crisis económica que sacudió el planeta entre las décadas del 70 y del 80 del siglo XIX.

La historia humana se me antoja como un enorme movimiento cíclico, en forma de espiral. Al dar un giro completo, se vuelve al mismo eje, que marca un mismo Norte de acontecimientos, pero con una posición diferente. No en vano, el mundo actual no se puede comparar al de 1877. Pero los paralelismos que nos ofrece la astrología, en relación con la historia, siempre me han cautivado. Me resultan realmente fascinantes.

Y lo que siempre me he preguntado es, si la humanidad fuese consciente de estas coincidencias, ¿se podría llegar a evitar o minimizar la gravedad de los conflictos bélicos del futuro?. O como cantaba Dylan, ¿cuantas veces debe el hombre alzar la vista antes de que pueda ver el cielo?.

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