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Ciencia Ficción

Como si no hubiera un mañana

Esta es la inquietante imagen de portada que utilizo en mi novela de ciencia ficción. En la que se narra la historia de cómo, hasta el CERN del año 2067, donde se ubica el famoso Gran Colisionador de Hadrones, llega desde el año 2018 una advertencia sobre el futuro. Un futuro que hay que evitar a toda costa. Ya que deducen que se trata de la fecha en la que se dará inicio a la tan cacareada Tercera Guerra Mundial.

La pregunta inevitable a partir de entonces será la de si el pasado, o el futuro, se pueden cambiar. Y para cambiarlo, en el pasado, es decir, en el año 2018, recurrirán a los servicios de un astrólogo que se dedica a hacer predicciones a nivel político. Un astrólogo que cuenta con un blog como este. Quieren facilitarle una serie de aciertos para que, cuando dé el pronóstico sobre la Tercera Guerra Mundial, todo el mundo le tome en serio.

Mientras, en el año 2067, se intentará concienciar a la población, y a los líderes mundiales, mediante el uso de la industria del entretenimiento. Mediante la literatura, el cine, las series, los videojuegos, etc. Y también con una novedosa rama del estudio de la historia, llamada cliodinámica, que parte de la base de que la historia humana responde a ciclos que se repiten una y otra vez, y que pueden llegar a predecirse.

Bajo estas premisas, el tomar consciencia de que es posible que no haya futuro, de que sobre ellos se cierne una supuesta espada de Damocles en forma de tragedia a nivel colectivo, evidentemente, esto a los personajes de la novela les afectará de algún modo a nivel individual. Podríamos hablar de catarsis, o de epifanía. Es algo que les transformará, les hará evolucionar, o involucionar. Unos, sacarán lo mejor de si mismos, y lucharán por cambiar las cosas. Y otros, al menos en algún momento, de ahí el título de la novela, decidirán vivir como si no hubiese un mañana. Hasta que descubren… 

http://astromundial.com/novela.php

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El año 2067 por entregas

Evidentemente no pretendo compararme, pero algunos de los grandes relatos de la ciencia ficción se publicaron, por primera vez, mediante la fórmula de las entregas por fascículos. Este es el caso, por ejemplo, de Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, para la revista Playboy.

Hoy en día, muchos autores hacen algo parecido mediante los blogs. O mejor dicho, mediante la fórmula de la blognovela. Pero antes de abrir otro blog, me ha parecido mejor preparar un pdf por capítulo, y enviárselo a las personas interesadas. Algo más parecido a lo que se hacía en el pasado, pero con la ventaja de no necesitar a ninguna revista, periódico, editorial, etc. Simplemente, lo único que necesito es exponer mi idea en la web. 

Y la idea es una novela ambientada en los años 60 de este siglo XXI, tan cambalache como todos los demás. Lo que me permitirá exponer cómo interpreto que puede ser esa época, aún un tanto lejana. Con su día a día, con sus avances, y con sus cosas de siempre. Y con qué tipo de problemas nos encontraremos entonces. Las respuestas llegarán por un medio que generará nuevas preguntas. Pero no he querido adelantar demasiado, en el primer capítulo que he colgado ya en http://astromundial.com/novela.php

Primer capítulo en el que he querido dar un esbozo general de cuál pienso será la situación en ese momento, a escala global. Pero alguien me ha comentado que eso es un error, que debería haber empezado de forma más trepidante, explicando ya a qué nos enfrentamos. Y que ese esbozo general debería situarlo un poco más adelante.

¿Qué opináis? 

FlashForward

No solo de astrología vive un servidor. Desde siempre me ha interesado la Ciencia Ficción. Y sobre este tema, creo que resultaría interesante tener una sección en el blog, donde comentar las ideas y obras de los autores del género. Sobre todo en relación con los viajes en el tiempo, los sistemas políticos y modos de vida en las sociedades del futuro, los posibles nuevos avances tecnológicos, etc. Porque, además, son temas que encajan muy bien en este blog. En donde, al fin y al cabo, hacemos lo mismo, especular sobre el futuro, y lanzar hipótesis. Así que, con esta entrada, abrimos la sección CiFic, que espero sea de vuestro agrado.

Y si hablamos de ciencia ficción, quisiera, antes de nada, recordar la figura de Neil Armstrong, recientemente desaparecido. Porque, si bien no era un autor del género, convirtió en realidad aquello en lo que muchos de esos autores, y sus lectores, habían imaginado tantas veces, la llegada del hombre a la Luna. Desde la que ahora debe de estar contemplando esa pequeña bolita azul que ya vislumbró en aquel verano de 1969. Tal vez en posición de firme, ante la bandera que él mismo, y su compañero Buzz Aldrin, situaron allí, mientras escucha satisfecho un mensaje desde la Tierra: “Descanse Coronel, misión cumplida”.

 

Y ahora sí, os muestro una nota que publiqué en facebook, el 24 de abril de 2011…

Además de la astrología tengo otras aficiones, una de ellas es la ciencia ficción. Y hace poco un amigo me prestó una serie de televisión, FlashForward, con un argumento que me pareció original.

La humanidad entera había sufrido un desvanecimiento global, como consecuencia de un experimento científico. Y en ese desvanecimiento todos pudieron ver lo que sucedería en sus vidas, en un día determinado del futuro.

La serie está basada en una novela de Robert J. Sawyer, con el mismo título que la serie, pero que en España se ha traducido como “Recuerdos del futuro”. La copia de esta novela que circula por internet aparece con el copyright del año 2001. Y en la página 55 de esta copia se menciona al Papa Benedicto XVI. Esto último me ha llamado la atención, ya que el Papa actual ocupa su cargo desde el año 2005.

Podría tratarse de algo añadido con posterioridad, para actualizar la novela. Pero si fuese así, no entiendo por qué no utiliza el verdadero nombre del Presidente actual de los Estados Unidos en la novela. Así que si alguien tiene el original de este libro, con una edición anterior al año 2005, y puede confirmar que en la página 55, o en otra (al principio del capítulo 9), aparece el nombre del Papa Benedicto XVI, le agradecería nos lo comentase. Cuanto menos, resulta interesante.

Y si le es posible, escanear la página con el copyright de la edición y la página donde se menciona al Papa. Quizás estoy pidiendo un milagro.

En cualquier caso, mi correo es astromundial@gmail.com A ver si entre todos averiguamos algo, un saludo.

 
En la misma nota, escribí un comentario el 2 de mayo de 2011…

A las personas que se han interesado por este tema, quería comentarles que el libro fue publicado por primera vez en el año 1999, y que gran parte de la trama de la novela transcurre en el año 2009. Un 2009, ciertamente, muy parecido al real. Tanto es así, que en el libro se habla de televisores de alta definición, y creo recordar que en 1999 aun no existían; se habla insistentemente de “Tableros de datos”, lo que hoy conocemos como tabletas, y en 1999 tampoco las recuerdo; se habla de auriculares sin cable, algo fácil de encontrar hoy en día, gracias a tecnologías inalámbricas como la wifi o la bluetooth, pero por mucho que haga memoria no recuerdo esos auriculares en 1999. ¿Estamos ante un moderno Julio Verne?

Pero bueno, ya se sabe que japoneses y norteamericanos siempre disfrutan de todos estos aparatos algún tiempo antes de que lleguen hasta nosotros. Aunque creo que una década de ventaja me parece un tanto exagerado. Incluso habrá quien pueda alegar que todos esos avances tecnológicos podían intuirse a finales del siglo XX. Pero en la novela también se explica varias veces que las prohibiciones sobre los fumadores aumentarían considerablemente en los países occidentales en la actualidad. Así que se trata de otro acierto, pero que no tiene nada que ver con la tecnología, más o menos previsible. Como tampoco está relacionado con la tecnología el nombre del actual Papa. Que, por cierto, lo menciona 2 veces.

No obstante, hablamos de un ser humano, y tuvo ciertos fallos en su apreciación sobre el futuro, nuestro presente. Como cuando comenta que en la actualidad casi nadie utilizaría gafas, gracias a los adelantos en la cirugía láser. Es cierto que mucha gente se ha sometido a esas intervenciones, pero sigue siendo muy habitual encontrarse a gente con gafas por la calle. El mismo autor de la novela, por ejemplo.

En fin, que este relato de ficción me ha atrapado. Dice varias cosas sobre los próximos 20 años. Pero tenemos mucho tiempo para analizarlas… Saludos

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