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Predicciones a nivel mundial

El Ciclo de la Guerra

Guerra

Lo expondré primero de forma esquemática:

  • Década de 1710Guerra de Sucesión Española
  • Década de 1760Guerra de los Siete Años
  • Década de 1810Guerras Napoleónicas
  • De 1864 a 1871Guerras que fundan la moderna Alemania 
  • Década de 1910Primera Guerra Mundial 
  • De 1965 a 1973EE.UU. participa en la Guerra de Vietnam 

 

Aunque aquí me he limitado a los últimos trescientos años, como expliqué en “Del 10 al 20, la década clave de cada siglo”, esto parece extenderse también varios siglos más atrás. Al menos, en relación con la década del 10 de cada siglo.

En cualquier caso, lo que se observa en los últimos tres siglos es un ciclo de unos 50 años aproximadamente. Ciclo en el que se dan las guerras que marcan el curso de la historia. Siempre en la década del 10, y en la de los años 60. Y en este último caso, suele extenderse hasta principios de los años 70. Además, siendo la guerra de principios de siglo más importante que la de los años 60.

Así y todo, soy plenamente consciente de que a esta idea se le pueden poner varios “peros”. Como por ejemplo, que en todos los siglos nos encontramos con más de dos guerras. A lo que contestaré que aquí hablo de las guerras clave, las que marcan un antes y un después, las que influyen en la paz y en las guerras posteriores.

 

LA EXCEPCIÓN QUE CONFIRMA LA REGLA.-

También se me podrá decir, y con razón, que la II Guerra Mundial no encaja en este esquema. Quizás sea la excepción que confirma la regla. Aunque también se puede pensar que el nombre del conflicto ya nos explica que es una continuación de la primera. Una herida mal cerrada, en forma de Tratado de Versalles, que volvió a abrirse. Por otra parte, en medio de los dos conflictos encontramos guerras que se asocian, como mínimo, con la segunda. Como la Guerra Civil Española, o la Invasión Japonesa de Manchuria. Es decir, quizás los historiadores futuros lo engloben todo en un mismo periodo bélico entre 1914 y 1945, con una relativa pausa de 20 años. La Guerra de los Cien años, por ejemplo, tuvo sus periodos de tregua. O sin ir más lejos, en la propia II Guerra Mundial hubo un periodo de relativa calma en el frente entre Francia y Alemania, al principio de la guerra. O también podría mencionarse la famosa Tregua de Navidad, durante la I Guerra Mundial. Así y todo, reconozco que puede ser un poco el talón de Aquiles de mi exposición.

 

EL FUTURO.-

Excepciones a la regla aparte, lo que este esquema sugiere es que podemos estar al borde de una guerra clave en la historia humana. No creo alarmar a nadie con esta afirmación, pues basta ver las noticias para darse cuenta de ello. Lo cual no significa que vaya a darse el tan cacareado apocalipsis. Todo apunta a una guerra con kalashnikov, con suicidas que piensan que les aguarda un cielo con vírgenes, con piedras, y con el telón de fondo del desierto de Oriente Medio. Quizás como símbolo de un desierto interior. En esas condiciones, esa guerra no parece augurar un apocalipsis. Una masacre absurda y sin sentido, si, desde luego. Pero eso no es nuevo. Lo que si será nuevo será el mapa en Oriente Medio al concluir el conflicto, en el que intuyo dibujarse un Gran Israel, con fronteras más extensas, y con acceso a pozos de petróleo. Gran Israel que quizás sea el germen, no lo sé, queda muy lejos, del posterior conflicto sobre la década del 2060. 

 

¿EXPLICACIÓN ASTROLÓGICA?.-

He intentado buscar una explicación astrológica a este ciclo de 50 años. En la mayoría de estas fechas he encontrado una tensión entre Urano y Plutón, que quizás baste como explicación, aunque como digo no lo explica todo. Así que pensé en Marte, pues los antiguos le llamaban el Dios de la Guerra. Pero no supe encontrar ningún ciclo de 50 años que encaje con Marte. ¿Se os ocurre alguno?

Después me vino a la mente la tribu africana que conocía el ciclo de 50 años que tarda Sirio B en dar una vuelta a Sirio A. Quizás pueda servir, ¿qué pensáis? Y también recordé que Quirón tarda unos 50 años en dar la vuelta al Zodiaco.

He de confesar que nunca me he tomado muy en serio a Quirón. Pero comentaré que en el siglo XVIII las guerras se desataban con Quirón en Acuario; en el XIX tiende a encontrarse en Piscis; y en el XX se encontraba en Piscis durante la I Guerra Mundial, y entre Piscis y Aries durante la Guerra del Vietnam. Es decir, parece que las guerras se desatan en el siguiente signo, con cada nuevo siglo. De esta forma, podríamos deducir que con Quirón en Aries estallaría la próxima guerra.

¿Y eso cuándo se da? Entre el 2018 y el 2026 Quirón permanecerá en el signo de Aries. Momento en el que, si nos dejamos llevar por esta teoría, podríamos pensar en una guerra importante. Y como decía, pienso que todo parece indicar que se desarrollaría principalmente en Oriente Medio.

 

¿CÓMO PARAR EL CICLO DE LA GUERRA?.-

Como sucede con las cartas astrales a nivel personal, para poder minimizar los efectos de los tránsitos menos armónicos, lo primero que hay que hacer, en mi opinión, es ser consciente de nuestros ciclos. Una vez que eso ocurre, sabemos cuándo puede suceder, y poco más o menos por donde puede afectarnos. Y de verdad, no es lo mismo saber esto, que no saberlo. Como suele decirse, la información es poder.

A nivel mundial sería lo mismo, si la humanidad ignora estos ciclos, le afectarán en mayor medida. Así que lo único que digo es: darle una oportunidad a la astrología… 

Urano a 21º y la ciencia

Pdf con Teoría de los 21 Grados

Siempre me llamó la atención que la llegada del hombre a la Luna, en 1969, coincidiese con una conjunción Urano-Júpiter entrando en un signo de aire, Libra. Pues se dice de Urano que simboliza la ciencia, la tecnología, la nuevas teorías, los descubrimientos, etc; y de los signos de aire que son dados a las exploraciones, la investigación, el estudio, etc. Y he pensado que quizás, aplicando mi teoría de la importancia del grado 21, me encontraría con fechas importantes a nivel científico y tecnológico, coincidiendo con el paso de Urano sobre los 21º de los signos de aire. Que son Géminis, Libra y Acuario. 

Lo que he encontrado parece incidir especialmente en el terreno de la informática. Aunque quizás eso pueda deberse a la formación como informático del que les habla. Júzguenlo ustedes mismos… 

La primera fecha que comentaré, 1917, con Urano a 21º del signo de Acuario, es quizás la que menos relación guarda con la moderna informática. Así y todo, la Teoría de la Relatividad de Einstein, que se publicó poco tiempo antes, o la aparición de la física cuántica sobre esa misma época, cambiaron el paradigma de la ciencia, influyendo enormemente en todos los campos del saber, incluso en los no científicos. Pues diría que el surrealismo, por ejemplo, es una manifestación artística que pudo estar influenciada por estos nuevos enfoques científicos. De hecho, el término “surrealismo” aparece por primera vez, justamente, en 1917.

En lo estrictamente científico, estos nuevos enfoques derivaron en la física nuclear, o en la carrera espacial, y por tanto, de alguna forma, facilitaron la aparición de la informática, pues eran necesarias máquinas que realizasen cálculos complejos, si queríamos explorar el espacio. Pero siendo sinceros, en un principio, la primitiva informática para lo que sirvió es para fines militares. Para afinar la puntería de la artillería, o para encriptar los mensajes, y evitar que el enemigo conozca nuestros planes. 

1917

1917

La II Guerra Mundial, de hecho, significó un gran empuje para la informática. El primer ordenador fue construido poco tiempo después de finalizar el conflicto armado, en 1946, con Urano a 21º del signo de Géminis. Se trataba de ENIAC (Electronic Numerical Integrator And Computer), una máquina que podía ser reprogramada, mediante instrucciones en Lenguaje Máquina, para resolver gran variedad de problemas numéricos. Lo que abría un campo de posibilidades para físicos y matemáticos, entre otros. Aunque antes tuvieron que esperar a que los militares “jugasen” con sus tablas de tiro de artillería. 

1946

1946

Durante los casi 30 años que siguieron, hasta que Urano volvió a transitar sobre los 21º de un signo de aire, los ordenadores fueron ganando en memoria y reduciendo su tamaño, hasta convertirse en un aparato que podía ser explotado por la industria convencional, y llegar al gran público. Así, en los años 70 y 80, los ordenadores fueron introducidos en las oficinas, redacciones de periódicos, universidades, etc. Incluso en los hogares, ya fuese como juguetes para los niños, o por cuestiones laborales. Causando toda una revolución, pues estos aparatos facilitaron un aumento de la productividad, o la aparición de nuevos oficios, como los programadores informáticos, los técnicos que los reparaban, etc. 

Si señalo esto último, es porque parece detectarse que unos 30-40 años después de que se invente algo, con el paso de Urano sobre los 21º de un signo de aire, ese invento llega realmente a la industria. Industria que, ante la oportunidad de hacer negocio, lo difunde masivamente. Lo cual, coincide con la aparición de un nuevo invento, que más tarde llegará a la vida del común de los mortales… y así sucesivamente.

De esta forma, vemos que en 1973, con Urano en el famoso grado 21, esta vez de Libra, entre círculos universitarios y militares, aparece algo que hoy nos resulta tan familiar como el correo electrónico, o como internet. Pero como digo, en el 73 estas cuestiones no estaban al alcance del público. Ni en los años 80. Ni siquiera en la primera mitad de los años 90 la gente sabía nada acerca de internet. Sin embargo, fue en 1973 cuando la red de ordenadores de los Estados Unidos ARPANET, por supuesto con fines militares, logró comunicarse con otra red exterior similar en Noruega, que se llamaba NORSAR.

Esto, fue el inicio del moderno internet, que se utilizaba principalmente para acceder al correo electrónico. El cual, nos puede parecer muy moderno, pero el email fue inventado en 1972, hace más de 40 años.

Es también sobre el año 73 cuando se desarrollan protocolos como el TCP o el FTP, que actualmente nos facilitan la conexión en red y la transferencia de ficheros. 

1973

1973

Internet se convirtió en una industria, casualmente, con el siguiente paso de Urano sobre un signo de aire. Concretamente, sobre el año 2001 Urano se situó de nuevo en los 21º del signo de Acuario. Y aquí asistimos a un boom de la informática y de lo tecnológico. Nos empezamos a obsesionar por estar “conectados”, por las redes informáticas, por los móviles, por las aplicaciones, por todo tipo de dispositivos electrónicos que son capaces de hacer mil funciones: fotos, llamadas, agendas, juegos, diseño gráfico, trabajos administrativos y contables, chats, GPS, etc. Se trata, en definitiva, de la Era de la Información, cuyas consecuencias empezamos a vislumbrar. Pero que quizás aun no somos capaces de entender bien a dónde nos llevará todo esto.

Hasta tal grado llegó la euforia en los mercados del año 2001, con la cuestión tecnológica, que provocó el estallido de la llama “burbuja de las puntocom”. Una especie de preludio de la burbuja inmobiliaria, que estallaría algunos años más tarde. 

2001

2001

 

FUTURO.-

La próxima parada en la Era de la Información, desde luego, será alrededor del año 2030, con Urano transitando sobre los 21º de Géminis. Seguramente entonces aparecerán productos de los que no hemos oído hablar, pero que habrán sido desarrollados un tanto en secreto, en círculos universitarios y militares sobre el año 2001, quizás a raíz del 11S. Y que sobre el año 2030 llegarán a la industria en general, que encontrará así un nuevo filón a explotar, una nueva gallina de los huevos de oro. Y al mismo tiempo, se empezarán a estudiar nuevas tecnologías que aparecerán unos 30-40 años más tarde, sobre el año 2060.

Todo este ciclo, por supuesto, es más complicado. Aquí me he limitado a observar lo ocurrido con los signos de aire. Pero por ejemplo, los signos de fuego como Aries, hacen sextil sobre dos signos de aire, y una oposición sobre el tercero. Con lo cual, pueden tener sus efectos en la ciencia y la tecnología con el paso de Urano.

Creo interesante comentar esto último, porque en el año 2016 tendremos a Urano sobre los 21º de Aries. Y la última vez que Urano se encontraba en esa misma posición, a principios de los años 30, el matemático estadounidense de origen checo, Kurt Gödel, puso las bases de los actuales lenguajes de programación informáticos, gracias a sus teoremas de la incompletitud. De hecho, existe un lenguaje de programación llamado Gödel, en su honor.

Con lo cual, cabe pensar en la posibilidad de que no tarde en aparecer un nuevo lenguaje de programación en los próximos años, quizás en el 2016, que suponga un antes y un después en el mundo de la informática. O quizás nuevas teorías en el ámbito de las matemáticas… Ya veremos.

Si es así, tendremos otra prueba, una más de entre una infinidad de ellas, de que hay un orden natural, de que existen unos esquemas que se repiten, queramos verlo o no, seamos o no conscientes de ello. Orden natural que unos observan en las matemáticas, otros en la biología, o en la genética, o en la física, o en la música… Modestamente, y aunque suene absurdo para muchos, yo lo observo en las cartas astrales. 

Neptuno a 21º de un signo mutable y las pandemias

En las últimas entradas os he comentado que con los planetas transitando sobre el grado 21 de los signos cardinales, se daban acontecimientos destacables a nivel internacional. Vimos que con Urano, se trataba de crisis económicas; y que con Neptuno, aparecían en escena nuevas revoluciones.

Lógicamente, no pude evitar preguntarme si ocurriría algo parecido, por ejemplo, con el grado 21 de los signos mutables (Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis). Entonces recordé que con Neptuno entrando en el signo de Piscis suelen darse epidemias, pandemias, etc. Es algo de lo que ya hablé en “Neptuno y la gripe aviar”. Así que pensé en la posibilidad de que esto mismo pudiese darse también a los 21º de los signo mutables. Y esto es con lo que me encontré…

Neptuno a 21º de Sagitario, sobre el año 1980/81. Coincide, nada más y nada menos, que con la aparición del SIDA

1980

1980

Esto parecía confirmar mi idea inicial, así que seguí avanzando hacia atrás en el tiempo. Sobre el año 1939/40, con Neptuno a 21º de Virgo se dieron varias epidemias de tifus, fruto de las precarias condiciones higiénicas durante la II Guerra Mundial, o durante la Guerra Civil Española. Aunque se dice que alguna de estas epidemias, en realidad, fueron falsas, para confundir al enemigo. Todo lo cual, suena también muy a Neptuno, dado a las confusiones, las dudas, etc. 

1939

1939

Con Neptuno a 21º Géminis, sobre el año 1898/99, he encontrado alguna información sobre una pandemia de gripe. Pero sobre todo, fueron años especialmente duros durante la llamada tercera pandemia de peste, en países como la India. 

1898

1898

Pero la tercera pandemia de peste, en realidad, se dice que empezó en el año 1855. Y “casualmente”, sobre el año 1856/57 Neptuno se encontraba a 21º Piscis. Como digo, coincidiendo con el inicio de la tercera pandemia de peste. Y además, en el año 1856 se dio también la cuarta pandemia de cólera

1857

1857

Precedente un tanto inquietante el del año 1856, teniendo en cuenta que en el año 2021/22 volveremos a encontrar a Neptuno sobre el grado 21 del signo de Piscis.

 

¿PERO POR QUÉ SOBRE EL GRADO 21?.-

He estado pensando en esto, y se me ocurre que en la astrología sideral podríamos encontrar una respuesta.

Explicado de una forma sencilla, diré que en Occidente solemos utilizar la astrología tropical, que se basa en unas posiciones fijas de los signos del zodiaco, mientras que en la sideral se considera el lento desplazamiento de las constelaciones zodiacales, vistas desde la Tierra. De tal forma, que si en la astrología tropical se tiene Neptuno a unos 23º de Aries, en la sideral se encuentra a 0º de Aries.

Es decir, que lo que vengo observando estos días sobre la importancia de los tránsitos de los planetas lentos a 21º de los signos, sin buscarlo, parece querer confirmar la importancia de la astrología sideral.

Todos los años, son muchos los astrólogos que, en base a la entrada del Sol en Aries, hacen sus pronósticos para un país en concreto, y para el año en cuestión. Quizás deberían, deberíamos, empezar a compararlo con las posiciones sobre los 21º, o 23º, de Aries. Porque como he comentado en las últimas entradas, al menos en el caso de Urano y de Neptuno, parece siempre como muy evidente su influencia. Quizás con el Sol también pueda detectarse esta misma evidencia.

 

CONSEJO FINAL.-

Me alegra saber que has leído hasta aquí. Y aprovecho para recordarte que puedes ayudarme a seguir con mis proyectos e investigaciones, interesándote por mis trabajos:

2012, Una Visión de la Astronomía Maya 

Cómo Interpretar su Carta Astral

Urano y las crisis

En mi anterior entrada comentaba que cuando Neptuno se sitúa a 21º de un signo cardinal (Aries, Cáncer, Libra, Capricornio), se dan revoluciones en México o en Europa. Y si ocurre en Europa, esto suele darse principalmente en la vecina Francia.

Ante esto, el siguiente paso lógico era observar si con Urano y Plutón se daban acontecimientos destacables al situarse sobre los 21º de un signo cardinal. En el caso de Urano, la conclusión a la que he llegado es que tiene que ver con el estallido de crisis económicas

En 1993 encontramos a Urano a 21º de Capricornio, coincidiendo con la crisis económica vivida a principios de los años 90, debido al estallido de una burbuja inmobiliaria en Japón, y a la subida en el precio del petróleo, consecuencia a su vez de la Guerra del Golfo. En España, los efectos de esta crisis llegaron en el 93, ya que durante el 92 fue frenada gracias a las inversiones por las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla. En cualquier caso, las cifras del paro llegaron al 24% en España en el 93, cifras parecidas a las actuales. La diferencia, en mi opinión, es que la recuperación no se hizo esperar demasiado. 

1993

1993

En 1973, con Urano sobre los 21º de Libra, nos encontramos con la llamada Crisis del Petróleo. Diría que después de la Gran Depresión, la crisis económica más importante del siglo XX. De sobra conocida sus causas y consecuencias, por lo que no me extiendo más. 

1973

1973

Sin embargo, 1954, con Urano a 21º de Cáncer, no me sonaba tanto en este sentido. Pero investigando un poco en internet, me encontré con varias crisis económicas en diversos países de hispanoamérica sobre esa época. Entre ellos, como ocurría con Neptuno, de nuevo me encontré con México, y de nuevo encontrándose el planeta analizado en el signo de Cáncer. Y también me encontré con países como Argentina o Uruguay.

Anotar que, un poco antes, en 1953, Alemania también vivía una profunda crisis económica, debido a sus deudas tras la guerra mundial. Una parte, diría que importante, de esas deudas fueron condonadas por países como Grecia, en el mencionado año 1953. 

1954

1954

Y si seguimos retrocediendo, llegamos hasta el año 1932, con Urano a 21º del signo de Aries. Y creo no exagerar si digo que 1932 fue uno de los momentos más duros, dentro del período de la Gran Depresión. La crisis económica más grave del siglo XX. 

1932

1932

 

CONCLUSIONES.-

¿Por qué signos cardinales? ¿Por qué el grado 21?… no tengo respuestas para todas las preguntas. Lo que si sé es que en el año 2016 tendremos a Urano sobre los 21º de Aries, como en 1932… ¿La crisis ha terminado?, ¿seguro? Hace tiempo que vengo señalando que esas afirmaciones me suenan a milongas, que la astrología apunta en otra dirección. Esta pista de Urano a 21º de Aries es solo una más, una de tantas otras.

¿Y qué pasa con Plutón a 21º de signos cardinales? Tengo una sospecha, pero lamentablemente no me siento libre para expresarla. Así lo siento, y así os lo comento. Por lo que he leído de la llamada “ley mordaza”, quizás, no lo sé con certeza porque no sé de leyes, podría suponerme multas o cárcel expresar mi opinión. Así que ante la duda, me cayo. Quizás es un exceso de celo por mi parte, pero estando en el paro… no estoy para multas. 

Neptuno y las revoluciones

Se me puede haber escapado alguna fecha. Pero al comprobar las posiciones planetarias durante las revoluciones más importantes en la historia, desde la Revolución francesa, no pensaba que me iba a encontrar rápidamente con un patrón que parece repetirse en muchas de estas fechas. Un patrón, tan fácil de observar a primera vista, que supongo que ya habrá sido comentado en algún otro blog, artículo, libro, etc. Personalmente me causa fascinación esta sencilla exactitud con la que suele mostrarse, a mi juicio, la astrología. 

Pero vayamos a los hechos: en muchas de estas fechas, en las que estallan las revoluciones, Neptuno se encuentra a unos 21º de un signo cardinal. Recordar que los signos cardinales son Aries, Cáncer, Libra y Capricornio.

Cuando estalló la Revolución francesa, el día de la famosa Toma de la Bastilla, Neptuno se encontraba a 20º de Libra. 

14 de julio de 1789

14 de julio de 1789

El proceso revolucionario que se vivió nuevamente en Europa, especialmente en Francia, durante el año 1830, también coincide con Neptuno en las posiciones indicadas. Concretamente en los 21º de Capricornio. 

Julio de 1830

Julio de 1830

En 1848 también se vivió un importante momento revolucionario en Europa, pero esta vez Neptuno no respondía al patrón que estoy comentando. El responsable en aquel momento parece ser la conjunción Urano-Plutón, que se dio a mediados del siglo XIX. Conjunción que también se dio en mayo del 68. Y esto creo interesante subrayarlo, la revolución más importante del siglo XIX, y la más importante del siglo XX, se dieron coincidiendo con una conjunción Urano-Plutón.

Centrándonos de nuevo en el siglo XIX, en la primavera de 1871, nos encontramos con Neptuno a 21º de Aries. Y voilà, la llamada Comuna de París toma el poder en la capital gala. 

Primavera de 1871

Primavera de 1871

En 1910, con Neptuno a 21º del signo de Cáncer, estalló la Revolución Mexicana. La cual, se considera el momento más importante y decisivo para el país hermano durante el siglo XX. 

Noviembre de 1910

Noviembre de 1910

La Revolución rusa, en cambio, no encaja con el patrón que aquí estoy exponiendo. Pero comentaré que parece guardar relación con la oposición de Urano con Saturno-Neptuno en aquel turbulento otoño de 1917.

Pero siguiendo con nuestro razonamiento, se esperaría que con Neptuno a 21º de Libra se diese algún periodo revolucionario. Y así fue. Esto sucedió en 1953, año de la muerte de Stalin. Posición que además estaba siendo reforzada por la conjunción de Neptuno con Saturno, y la cuadratura de ambos con Urano. Todo lo cual, en mi opinión, parece encajar con la mencionada muerte de Stalin. Y que derivó en una época de replantearse muchas cosas desde dentro del llamado bloque comunista. Hasta el punto de facilitar el inicio de la Revolución húngara, que en 1956 se viviría con más intensidad. 

1953

1953

Después vendría el famoso mayo del 68, al que ya dediqué dos entradas en este blog, relacionándolo con posiciones que se me antojan parecidas a las del próximo año 2016. Pero tanto en mayo del 68, como en el 2016, lo interpreto en relación con las fases tensas del ciclo entre Urano y Plutón.

Más recientemente, en 1994, Neptuno volvía a situarse, por decirlo así, en posición, a 21º de Capricornio. ¿Y qué sucedió? Ciertamente fue poco tiempo después de la caída del Muro de Berlín, del fin de la Unión Soviética, o de las revueltas en la plaza de Tiananmén. Cuestiones, en mi opinión, muy vinculadas con la conjunción Urano-Neptuno que presidía el firmamento de finales de los años 80 y principios de los 90. Pero en 1994, la revolución de la que todo el mundo hablaba fue el Levantamiento en Chiapas (México), liderado por un hombre con pasamontañas, soltando bocanadas de humo a través de su pipa, a lomos de un caballo, con habilidad para escribir cartas de amor, y que se hacia llamar el Subcomandante Marcos. Esta figura, casi de novela, y su revolución zapatista, fue la que coincidió con el paso de Neptuno sobre los 21º de Capricornio. 

1 de enero de 1994

1 de enero de 1994

Algunos encontrarán en estos hechos, y que coincidan con Neptuno a 21º de un signo cardinal, una cuestión de puro azar. O quizás piensen que son ganas de buscarle los tres pies al gato. Todos los años hay revoluciones en alguna parte, pensarán. Sin embargo, este patrón no habla de cualquier parte, habla de México y de Europa. Y cuando la revolución estalla en Europa, Neptuno parece sentir predilección por la ciudad de París. Ciudad cuya historia habla cíclicamente de comunas, de tomas de la Bastilla, de barricadas, y de mil utopías que parece lograr acariciar, aunque solo sea durante una breve primavera, dejándose llevar por el ensueño y la magia de Neptuno.

La próxima vez será en el año 2034, con Neptuno a 21º de Aries. Quizá entonces logre convencerles. Fecha en la que me atrevería a decir que la revolución estallará en Europa, pues en las dos ocasiones anteriores en que se ha dado en México, Neptuno se encontraba en el eje Cáncer-Capricornio.

Pero aunque se tome de nuevo la Bastilla en el París del año 2034, la verdad es que dudo de que esto pueda convencer a nadie. Seguramente entonces este escrito habrá quedado relegado al olvido, diría que como desde su aparición, o haya sido convenientemente borrado. Además, pienso que en la Era de Acuario, a la que nos aproximamos, al contrario de lo que creen muchos, la astrología desaparecerá definitivamente. Los hijos de Neptuno seremos olvidados. Aunque tal vez, los últimos coletazos de Piscis, puedan dejar una profunda impresión en las almas más sensibles, durante largo tiempo.

Astrólogos condenados a muerte

«Matar a un hombre no es defender una doctrina, es matar a un hombre. Cuando los ginebrinos ejecutaron a Servet, no defendieron una doctrina, mataron a un hombre.»

Sebastián Castellion

hoguera

AÑO

ASTRÓLOGO

CONDENADO POR

415 Hypatia de Alejandría Iglesia Ortodoxa
1318 Pietro d’Abano Iglesia Católica
1327 Cecco d’Ascoli Iglesia Católica
1553 Miguel Servet Iglesia Calvinista
1600 Giordano Bruno Iglesia Católica
1619 Giulio Cesare Vanini Iglesia Católica
1933 Erik Hanussen Nazis
1945 Karl Ernst Krafft Nazis

Madame Blavatsky y el 2020

Cuando se habla del año 2020, y de la triple conjunción entre Júpiter, Saturno y Plutón que se dará entonces, algunos hablan del fin del capitalismo, de independencias, de guerras mundiales, del cambio climático, etc, etc. No negaré que está conjunción invita a investigar sobre sus posibles consecuencias. Por eso, con tanto como se habla de esta fecha, me llama la atención que nadie mencione, que yo sepa, el sextil de Plutón con Neptuno.

Ya sé que da más morbo hablar de cuadraturas y de oposiciones. Y por tanto, seguramente es hasta más rentable. Pero si hay un sextil, habrá que mencionarlo. Digo yo. Si lo que se pretende es hacer un análisis astrológico del 2020, claro.

 

NEPTUNO EN PISCIS.-

Así que creo interesante recordar que la última vez que Neptuno transitó por el signo de Piscis, como lo está haciendo ahora y lo seguirá haciendo en el 2020, fue a mediados del siglo XIX. Coincidiendo con varias cuestiones que encajan con el significado de Neptuno.

En lo político, Karl Marx empieza a difundir sus ideas. Y coincidiendo también con un sextil Neptuno-Plutón se dio la oleada revolucionaria de 1848, también conocida como “La Primavera De Los Pueblos”. 

En el Paris de 1848, la insostenible situación económica, junto con la negación de los derechos y libertades de buena parte de la población (¿les suena todo esto de algo?), hizo estallar a las masas, provocando la abdicación de Luis Felipe de Orleáns, y la proclamación de la II República de Francia. Curiosamente, esta crispación social, tuvo sus paralelismos en otros países europeos, prácticamente al mismo tiempo. Es el caso de Alemania, del Imperio Austro-Húngaro, o de los diversos estados italianos.

Pero además de fomentar las utopías políticas más diversas, basadas en la noble aspiración de querer ayudar a los menos favorecidos, otro de los temas favoritos para Neptuno es, desde luego, la espiritualidad, la trascendencia, lo religioso. Y como no, a mediados del siglo XIX, se observan varios acontecimientos llamativos relacionados con lo trascendente.

En primer lugar, creo interesante hacer mención, dentro de los acontecimientos relacionados con el sextil entre Neptuno y Plutón del siglo XIX, del Movimiento Adventista que inspirase el predicador norteamericano William Miller. El cual, se atrevió a profetizar la segunda venida de Cristo para el año 1844, basándose en sus particulares interpretaciones de la Biblia. Pero a pesar del fiasco en su profecía, esto no desanimó a sus seguidores, muy al contrario. Se creó toda una corriente de visionarios y anunciadores de catástrofes bíblicas, que acabarían por fundar nuevas religiones. Y algunas, a la postre, se transformarían en importantes movimientos religiosos en el siglo XX. Es el caso de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, o de los Testigos de Jehová.

Salvando las distancias, todo esto me recuerda un poco a los “astrólogos” que anunciaron guerras mundiales para el año 2010 o el 2012, con su legión de seguidores, que siguen en las mismas. Seguramente, incluso algún que otro astrólogo de prestigio pueda verse seducido por estas ideas conforme nos acerquemos al 2020, y cometer el mismo error, apuntándose a la famosa guerra mundial futura que nunca llega. O quizás no sea un error. Quizás esté comprobado, no lo sé, que dar estos pronósticos multiplica las ventas de revistas, libros, etc.

Pero siguiendo con lo sucedido a mediados del XIX, con Neptuno en Piscis, como lo está ahora, y como lo estará en el año 2020, también parece interesante mencionar el fuerte interés que suscitó en la sociedad decimonónica el espiritismo. Gracias entre otras cosas a los libros de Allán Kardec, con los que se originó el llamado movimiento espiritista, y todas las sociedades y grupos que aparecieron a partir de ese momento alrededor de este tema. 

 

Madame Blavatsky

Es también la época en la que Madame Blavatsky, que también leería a Allán Kardec, inicia sus viajes. Especialmente a lugares como la India o el Tibet. Viajes que, más tarde, desembocarían en la Fundación de la Sociedad Teosófica. Sociedad que contribuiría a que la espiritualidad oriental llegase hasta Occidente. Y que hoy no nos parezca extraño que alguien practique yoga, o meditación zen. Apuntar que en los años 60 del siglo XX, con Urano en conjunción a Plutón, y realizando también sextil con Neptuno, este acercamiento hacia la espiritualidad oriental fue de nuevo potenciada. Gracias, entre otras cosas, a los Beatles y sus viajes a la India. 

 

NEPTUNO-PLUTÓN.-

En este breve repaso de la sutil influencia de Neptuno, no podía dejar de mencionar la conjunción Neptuno-Plutón entre finales del XIX y principios del XX, ya que marca el inicio del actual ciclo entre ambos planetas. Y en ese inicio de ciclo, casualidad o no, nos encontramos con el desarrollo del psicoanálisis de Sigmund Freud, al publicarse en el año 1900 su famosa obra, “La interpretación de los sueños”. Las ideas de Freud nos adentran en los misterios del inconsciente y de los sueños, otra de las vertientes del simbolismo de Neptuno.

El discípulo más aventajado de Freud, Carl Gustav Jung, nos hizo ver que en el ser humano existe un instinto natural hacia lo trascendental, hacia lo espiritual, lo místico, lo religioso. Y que tras un periodo histórico de milenios exacerbando el fenómeno religioso, y menospreciando lo material, estábamos inmersos en una fase de corrección que nos inducía al lado opuesto, a negar el lado más sutil del ser humano. Según Jung, muchos desequilibrios internos eran causados por esta dicotomía, y lo más saludable era buscar un equilibrio armónico entre ambas realidades. 

 

CONCLUSIONES.-

Y quizás, en parte, este es el significado de la conjunción Júpiter-Saturno-Plutón en sextil con Neptuno del año 2020, que necesitamos buscar un reequilibrio espiritual. Parecería lógico, al menos a mi me lo parece, que las formas de entender lo religioso tan radicalizadas a las que estamos asistiendo en Oriente Medio y en el Magreb, puedan fomentar, paradójicamente, las visiones más elevadas y trascendentes del Islam, como podría ser a través del sufismo, o de los derviches. Cabe pensar también, en nuevos planteamientos religiosos, o en un mayor enriquecimiento espiritual entre Oriente y Occidente.

Y en lo político, si la crisis económica vuelve a las andadas sobre el 2017/18, como preveo, que espero que no, también parece lógico pensar en que esto puede obligarnos a profundizar en la búsqueda de una sociedad un poco más justa, y más humana con los menos favorecidos. En definitiva, pronósticos en forma de esperanzas, que quizás no aumenten mis ingresos, pero que necesitaba contaros.

2016, ¿un nuevo mayo del 68? (Segunda Parte)

graffiti-mayo68Graffiti en mayo del 68: “La economía está herida, ¡que reviente!”

En la anterior entrada de blog, comenté que, en principio, no encontraba ningún aspecto astrológico que explicase del todo la trascendencia histórica de los acontecimientos del mayo francés, en 1968. No obstante, considero importante aclarar que me refería a aspectos de naturaleza tensa, como cuadraturas y oposiciones. Ya que estamos hablando de un acontecimiento marcado por la tensión de una lucha generacional sin precedentes (creo) en la historia.

Señalo esto porque imagino que habrá personas que puedan pensar que el armónico sextil entre Urano y Neptuno, durante los años 60, si reúne los requisitos para ser considerado, de algún modo, una gran influencia planetaria, y que lógicamente pudo influir durante aquel famoso mayo del 68.

De hecho, ya en 1871 hubo un precedente histórico a estos acontecimientos, a través de la llamada Comuna de París. Movimiento revolucionario que gobernó la capital francesa durante los primeros meses del mencionado año 1871. Y esto coincidió, en lo astrológico, con una tensa cuadratura entre Urano y Neptuno. En aquel momento, interpreto que las utopías de Neptuno se intentaron llevar a la práctica de forma quizás un tanto precipitada, rompedora y abrupta, como suele actuar Urano en sus tensiones.

 

SEXTIL URANO-NEPTUNO

En los años 60, en cambio, el aspecto entre Urano y Neptuno era armónico, por lo que no me encaja del todo con un acontecimiento con cierto grado de violencia, como es mayo del 68. Por el contrario, considero que este sextil tuvo una influencia muy llamativa en cuestiones más pacíficas, como en el movimiento hippie, que nos proponía aquello de “haz el amor y no la guerra”. Como también considero que el sextil de los años 60 pudo tener una influencia positiva a nivel creativo. Pues la creatividad puede estar simbolizado por Neptuno. De hecho, no creo decir ninguna barbaridad, si afirmo que en todos los terrenos artísticos los años 60 significaron un antes y un después. De hecho, del sextil entre Urano y Neptuno ya hablé en una entrada que dediqué a los Beatles.

Los años 60 significaron también la aparición de nuevos (Urano) ideales (Neptuno), de una nueva espiritualidad, nuevas políticas, nuevas filosofías, nuevas músicas, nuevas esperanzas, etc. De ahí, a mi modesto entender, que suela definirse esta década con el calificativo de “mágica”. Que también parece encajar con el simbolismo más amable de Neptuno.

Todo este ambiente, lógicamente, debió de facilitar la idealización del mayo francés. Como se ha idealizado también, me atrevería a decir, casi cada cosa que ocurrió en los años 60. Una época que nos evoca, nos crea ensoñación romántica, y lo percibimos todo con una aureola nostálgica y embriagadora de misterio y de fascinación. Al menos, en mi caso, lo percibo un poco de esta forma, y creo que a otras personas también les ocurre algo parecido.

 

URANO-PLUTÓN, EL VERDADERO RESPONSABLE

Pero el aspecto que hizo a tantos estudiantes modélicos de la Sorbona romper los adoquines, y lanzarlos contra los gendarmes, dudo mucho que fuese obra del sextil Urano-Neptuno, con toda su fascinación por los nuevos ideales políticos, o por las nuevas visiones espirituales que llegaban desde Oriente. No, ese afán por romper con lo viejo, como sea, lleva el sello característico de Plutón.

O así lo creo, por eso comentaba que no encontraba ningún aspecto que encajase del todo con el enfrentamiento generacional que se dio en el 68. Pero al constatar que ese año Urano se alejó 6º de la conjunción con Plutón, he interpretado que ese debió de ser el desencadenante. Aunque tal vez no sea así, admito opiniones 🙂

 

EN LA ACTUALIDAD

Por desgracia, o algunos pensarán que por fortuna, en la actualidad no contamos con un sextil entre Urano y Neptuno. Aunque si con un sextil entre Neptuno y Plutón, que también puede favorecer la idealización de los cambios transformadores. Especialmente en momentos históricos como el actual, en los que percibo que se hace cada vez más evidente la necesidad de un cambio a muchos niveles.

Pero en realidad, pienso que la influencia más importante de Neptuno en este momento es otra. Entre finales de los años 80 y los primeros años 90, los cielos fueron presididos por una conjunción entre Urano y Neptuno desde el signo de Capricornio. Y a todos los nacidos en aquellos años, los tránsitos de Urano y Neptuno les están activando dicha conjunción, en estos momentos, y durante los próximos años.

Por un lado, Neptuno se está situando en armónico sextil con la conjunción Urano-Neptuno de los años 80 finales y los primeros 90, y esto puede estar despertando las visiones más románticas, utópicas e idealistas de esta generación. En este sentido, me llama la atención la irrupción de una nueva formación política en España, Podemos. Una nueva formación política en la que, los rostros jóvenes de muchos de sus militantes, me hacen pensar que un buen número de ellos llegaron al mundo con la conjunción entre Urano y Neptuno que comento. Una conjunción, no lo olvidemos, que coincidió con la caída del muro de Berlín, y el desmantelamiento de la Unión Soviética y de su bloque de países comunistas. Ahí es nada.

Y por otra parte, ahora mismo, y durante los próximos años, Urano esta cuadrando la conjunción Urano-Neptuno de los 90. Tránsito del que puede deducirse la necesidad de cambio entre los jóvenes. Y como esa necesidad puede estar facilitando la aparición de situaciones tensas en sus vidas. Como podría ser su participación activa en manifestaciones y protestas.

Toda esta configuración generacional, en definitiva, también me lleva a pensar en la posibilidad de un nuevo mayo del 68 en el año 2016. Año en el que, como ya señalé en la primera parte de este artículo, se darán tensiones que parecen guardar parecido con las de 1968. Entre las que destaqué la separación de Urano respecto al aspecto exacto con Plutón, de unos 6º. El tiempo dará o quitará razones, y se verá si mi interpretación fue o no acertada, o hasta qué punto lo fue. Mientras tanto, queda prohibido prohibir la astrología.

 

2016, ¿un nuevo mayo del 68?

Cohn-BenditDaniel Cohn-Bendit en el París de mayo del 68

Si uno analiza las configuraciones planetarias del año 1968, no encontrará ninguna que pueda explicar del todo satisfactoriamente mayo del 68, y su trascendencia histórica. Sin embargo, se considera uno de los momentos clave del siglo XX. 

Si acaso, encontrará una cuadratura Júpiter-Neptuno, en la que podría interpretarse cierta relación con el mencionado acontecimiento histórico. Sin embargo, una tensión entre Júpiter y Neptuno es un aspecto que se repite con relativa frecuencia. Y por tanto, no parece poder servir para explicar la trascendencia de este acontecimiento.

Llama también la atención el quincuncio entre Saturno y Neptuno, que también puede encajar con lo que buscamos, pues las tensiones entre ambos planetas han marcado los momentos más importantes de los movimientos de izquierda durante el siglo XX. Así y todo, aquí se trató de un quincuncio. El cual, en teoría, tiene una influencia leve que se manifiesta de forma menos clara de lo que ocurre con las cuadraturas u oposiciones.

Podríamos explicarlo también señalando que la suma de ambas influencias, en un mismo momento, es lo que le otorgó a mayo del 68 su relevancia histórica. Tal vez, pero como ya he dicho antes, las tensiones entre Júpiter y Neptuno son relativamente frecuentes. Y que coincidan a su vez con una tensión entre Saturno y Neptuno, tampoco parece demasiado infrecuente. En conclusión, no acaba de convencerme la idea de que la suma de un quincuncio y de una cuadratura Júpiter-Neptuno diesen como resultado mayo del 68.

 

¿Y QUÉ PUEDE EXPLICARLO?

Modestamente, mi teoría de los Seis Grados quizás pueda ofrecernos una explicación un poco más convincente.

Si a lo dicho anteriormente, Júpiter cuadratura Neptuno y Saturno quincuncio Neptuno, le sumamos que Urano se alejaba a 6º de la conjunción exacta con Plutón en el año 68, podríamos interpretarlo como el aspecto que acabó por dar a los acontecimientos de mayo del 68 la importancia histórica que finalmente tuvieron.

En innumerables ocasiones en este blog me he referido a la importancia que otorgo a esta separación de seis grados en la actual cuadratura entre Urano y Plutón, ofreciendo datos históricos que en mi opinión parecen avalar esta idea, así que hoy prefiero no entrar en ninguna explicación en este sentido. Lo que creo interesante comentar ahora es que las configuraciones planetarias en el 2016 las encuentro muy parecidas a las de 1968.

 

EL PARECIDO ASTROLÓGICO DEL 2016 CON 1968 

En primer lugar, porque en ambas fechas Urano se aleja unos 6º del aspecto exacto con Plutón. En segundo lugar, porque si en el 68 se dio un quincuncio entre Saturno y Neptuno, en el año 2016 tendremos un aspecto tenso, posiblemente, más influyente entre ambos, la cuadratura. Y en tercer lugar, porque tanto en el 68 como en el 2016 se da una tensión entre Júpiter y Neptuno.

Téngase en cuenta que a Neptuno, desde la astromundial, se le asocia con las ideas socialistas y con las utopías. De ahí que al ser activado por Júpiter y Saturno pueda dar píe a manifestaciones de estudiantes, obreros e intelectuales, como sucediese en el 68. No obstante, hay que decir también que, desde la caída del muro de Berlín, los ciclos de Júpiter y Saturno con Neptuno parecen poner más el acento en el mundo islámico. De ahí que recientemente haya mencionado la posibilidad de tensiones con Irán, en relación con la cuadratura entre Saturno y Neptuno. Cuadratura que empezará a formarse a finales del presente año 2014, y perdurará hasta finales del año 2016. 

Pero además de la posibilidad de problemas con Irán, también podría tratarse de una nueva Primavera Árabe, o incluso de grupos fundamentalistas cada vez más fuertes en el norte de África.

Así y todo, en la coyuntura actual, no parece descartable pensar en grandes manifestaciones promovidas por partidos y movimientos a la izquierda, en algún importante país occidental, o incluso en varios. De hecho, no es necesario esperar hasta el 2016, ayer mismo, en España, las calles fueron tomadas por manifestantes que pedían la instauración de la III República.

Por tanto, centrándonos en España, sospecho que estos mismos manifestantes, que piden un referéndum para elegir entre república y monarquía, podrían volver a aparecer, con más fuerza, en el año 2016. Ya sea o no éste el motivo que les lleve a protestar en las calles.

En cualquier caso, a todos los bohemios nos hubiese gustado presenciar mayo del 68… así que quizás tengamos una segunda oportunidad en la que ser realistas, y pedir lo imposible. 

Urano-Plutón y el miedo al futuro

superar-el-miedo

Creo que todos ustedes ya se habrán dado cuenta de que, tras el eclipse de Luna del pasado día 15 de abril, el mundo sigue ahí, en pie, tan campante. O de que los mayas no se referían al fin del mundo cuando hablaban del 2012. O que con todos los fines del mundo anunciados por los intérpretes de Nostradamus, da la sensación que no tienen otra cosa mejor que hacer que anunciarnos el Armagedón en nuestros días cada dos por tres.

No sé si San Malaquías hablaba del fin de la Iglesia, ni me importa demasiado. Pero empiezo a pensar que no habrá ninguna gran guerra que acabe con la Roma de nuestros tiempos; que el cambio climático no destruirá nuestras ciudades costeras, así de repente, de un día para otro; que la guerra mundial, de la que muchos se jactan en vociferar, durante las próximas décadas al menos, no llegará más que en sus mentes apocalípticas; y un largo etcétera, para qué seguir.

Lo que sí que llegará a nuestros días es el miedo, el miedo al futuro. Pues eso mismo es lo que han simbolizado siempre, a lo largo de la historia, las cuadraturas entre Urano y Plutón. Basta echar una ojeada a cualquier periódico, de cualquier día, en cualquier país. El miedo a los atentados terroristas, bajo el sello del fundamentalismo islámico; el miedo a los efectos del cambio climático, una teoría científica que, probablemente sea cierta, pero me llama la atención el hecho de que la hemos aceptado casi como si se tratase de un nuevo dogma de fe religioso. O el miedo a la proliferación de armamento nuclear, en países poco recomendables, bajo el prisma occidental, claro está.

Pero si hay un miedo que me causa especial estupefacción, es el llamado miedo a la “amenaza demográfica”… ¿Para quién puede representar una amenaza el nacimiento de un niño? ¿Acaso una nueva vida humana no nos causa ya ninguna alegría, ni nos recuerde el milagro de la vida, ni nos transmite esperanza alguna?, ¿ahora también nos dan miedo los niños?.

Pero hay muchos más, como el miedo al agotamiento de los recursos energéticos; o el miedo a las pandemias, a las plagas, a los virus. O como no, el miedo a la crisis económica y sus consecuencias sobre nuestras vidas en forma de desempleo, desahucios, etc.

En definitiva, somos una sociedad paralizada y atormentada por el miedo, con una infinidad de fobias y obsesiones que nos atormentan hasta tumbarnos en el diván del psicoanalista; o bajo adicciones de todo tipo; o bajo las redes de sectas milenaristas que nos prometen la salvación, y nos apremian a seguirles, ya que como siempre han hecho todos estos grupos, afirman que el fin está próximo.

Pues como he comentado varias veces, las cuadraturas entre Urano y Plutón, como la actual, ya sea en la primera o en la segunda fase de su ciclo, coinciden con momentos de mucha precaución y miedo a las consecuencias, a nivel mundial, de un gran conflicto bélico. Esto mismo es lo que sucedió con la anterior cuadratura entre Urano y Plutón más parecida a la actual, la de finales del siglo XIX. Ya que en ambos casos se trata de la primera cuadratura en el ciclo entre ambos planetas. La que se da entre la conjunción y la oposición. O para entenderlo mejor, sería algo así como la fase creciente de la Luna.

 

LOS PRECEDENTES.-

Dicho lo cual, dicha cuadratura a finales del XIX, coincidió en el tiempo con una guerra entre Rusia y el Imperio Otomano, frenada sobre todo por la intermediación de la gran potencia mundial en aquella época, el Imperio Británico. El motivo de esta intervención, para forzar un tratado de paz con el que se lograse poner fin a este enfrentamiento armado, fue el miedo a una mayor globalización del conflicto, debido a la posibilidad de que tomasen parte en la guerra otras grandes potencias de entonces, como el Imperio Austro-Húngaro. Todo lo cual, curiosamente, parece recordar vagamente a la actual situación en Ucrania.

Además, a los grandes dirigentes mundiales, les inquietaba el hecho de la modernización armamentística fruto de la Revolución Industrial. Había un mayor número de armas, con un poder destructivo cada vez más grande. Y una gran guerra, entre las grandes potencias mundiales de aquella época, se vislumbraba como algo demasiado peligroso, que podría llegar a variar el orden internacional, como acabaría por suceder unos 40 años más tarde, durante la Primera Guerra Mundial. De la cual, este año se cumplirá el centenario de su inicio. Un miedo a las consecuencias de un conflicto internacional, que parece similar a la situación actual, ¿no creen? Y si, al final hubo una guerra mundial, pero recuerden el dato: unos 40 años más tarde. No en aquel momento, como no sucederá en este.

En este ambiente, es lógico pensar que muchos veían los grandes avances científicos y tecnológicos como obra del mismísimo diablo. Incluso los del genial inventor norteamericano Thomas Alva Edison, con inventos como la bombilla eléctrica que significarían toda una revolución, y un cambio de paradigma.

Pero para muchos, todos estos cambios resultaban desestabilizadores e inquietantes, y se refugiaron entre Biblias y teorías milenaristas, como las del grupo religioso fundado por Charles Taze Russel, bajo el influjo de aquella cuadratura a finales de los años 70 del siglo XIX, y que en el siglo XX serían conocidos como Testigos de Jehová… ¿Teorías milenaristas, nuevos enfoques religiosos? No sé a ustedes, a mi me suena casi a rabiosa actualidad.

En resumen, la humanidad vive, bajo esta configuración astrológica, sumida en el miedo al futuro. Lo subrayo porque quiero hacer notar que Urano simboliza el futuro, y Plutón, bajo la tensión de una cuadratura, es la sensación de impotencia ante lo que se percibe casi como inevitable, es el miedo.

En España, el miedo a la disolución del país y la profunda inestabilidad política, habían llevado al estado a una situación sin salida. Por lo que se tomo la iniciativa de volver a poner al mando del estado a un Borbón, tras el reinado de Amadeo de Saboya y de una breve experiencia republicana, en un alarde de incoherencia e incompetencia difícil de superar por parte de la clase política de aquel momento. La reina Isabel II, que apenas una década antes había sido obligada al trago del exilio, ve como su hijo, Alfonso XII, es nombrado rey de España… Parece recordar vagamente a la situación actual. Me pregunto si también se dieron problemas de corrupción y de desempleo por aquellos años.

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