LA ASTROLOGÍA DE LO EXTRAORDINARIO

Extraterrestre


El año sin verano.-

Hace ahora dos siglos, en 1816, se vivió un hecho extraordinario. Durante aquel año no hubo verano. Hoy en día, nos hubiesen dicho que algo tan anómalo se debería, como no, al famoso cambio climático. Pero como se trata de 1816, la explicación son las erupciones volcánicas de aquel entonces.

Al pensar en esto, me viene a la memoria el volcán islandés de nombre impronunciable, que afectó al tráfico aéreo en la Europa del 2010. Aunque desde luego, ese año hubo verano. Pero a donde quiero ir a parar es que en 1816 se estaba empezando a formar una conjunción Urano-Neptuno.


Tunguska.-

Otro hecho curioso, coincidiendo con el ciclo entre Urano y Neptuno, concretamente con la oposición del año 1908, fue la explosión de Tunguska. Una alejada región de la Siberia rusa. Y fue una suerte que se diese en una zona tan inhóspita y deshabitada. De lo contrario, sus efectos hubiesen podido ser devastadores en vidas humanas.

Esta explosión dejó sin noche a amplias regiones de Europa y Asia, durante varios días. Lo cual, suena muy bíblico. Los investigadores no se ponen de acuerdo sobre qué fue aquello. Un meteorito, un asteroide, o un cometa, son las explicaciones más socorridas. Pero hay quien tiene opiniones más inquietantes, y apuntan a una explosión nuclear… Si, una explosión nuclear en 1908. No tiene sentido si fuese así. Por eso hay quién ve en esto la mano de una inteligencia no humana.


El Área 51.-

De hecho, parece que la relación del ciclo entre Urano y Neptuno con lo extraordinario se ha decantado hacia el fenómeno OVNI, desde los años 50 del siglo pasado. Tanta importancia tuvo en dicha década, como para que Carl Gustav Jung publicase en 1958 “Un mito moderno. De cosas que se ven en el cielo”, libro dedicado a esta cuestión desde la psicología.

Desde el punto de vista astrológico me llama la atención el título de esta obra: mito (Neptuno), moderno (Urano). Y sobre todo, que fuese con la cuadratura del ciclo entre Urano y Neptuno, en los mencionados años 50, cuando se empezó a hablar de los OVNIs. Convirtiéndose así en un fenómeno global, que inundaría revistas, libros, películas, etc. Gracias al famoso caso Roswell, y a su misteriosa Área 51, donde se supone que llevaron los restos de una accidentada nave alienígena. Historia de la que tanto nos han hablado en el cine, series, documentales, etc. Aunque esto último, Roswell, fue un poco antes de la cuadratura. O quizás podría decirse que cuando empezaba a dibujarse.

Y es curioso, el más famoso investigador del fenómeno OVNI en España, Juan José Benítez, llega al mundo en la misma época en que se dan los primeros avistamientos, en 1946. Y también es curioso pensar en que, los nacidos en los años 50, suelen ser los protagonistas de las famosas oleadas de casos OVNIs en los años 70 y 80.


Expedientes X.-

Pero sigamos. La conjunción Urano-Neptuno, entre finales de los años 80 y los primeros años 90, coincidió curiosamente con la emisión de la famosa serie de los Expedientes X. Aunque el verdadero Expediente X se vivió con la oleada OVNI de la Bélgica de 1989/90. Y sobre todo cuando los informativos de todo el mundo dieron la noticia de que un OVNI había aterrizado en Vorónezh, cerca de Moscú. Y de que sus tripulantes habían descendido de la nave. Siendo avistados por numerosos testigos, que relataban que los visitantes se dieron una vueltecita por el lugar.

Se me ocurren otros lugares donde aterrizar. Pero quizás salieron a estirar las piernas. El caso es que esto acabo como acaban estas cosas. Donde dije digo, digo Diego. Y a otra cosa mariposa. Con tanta apertura, por la famosa perestroika de Gorbachev… quizás se les olvidó que este tema no había que comunicárselo a la prensa. ¿Quién sabe?


EL FUTURO.-

Así que, con la próxima cuadratura entre Urano y Neptuno, quizás nos lleguen noticias desde uno de esos radiotelescopios que buscan señales de vida inteligente en otros mundos. Como el de Arecibo, en Puerto Rico. O quizás se decidan a aterrizar de verdad, de una vez por todas. O quizás sólo emitan una nueva temporada de los Expedientes X.

Sin olvidar a la generación de los nacidos en los años 90, y su posible relación con lo extraordinario. Y que lo extraordinario no siempre se da en forma de supuestos alienígenas, el ciclo Urano-Neptuno también ha coincidido con un “pequeño” cambio climático en 1816, y con algo que nos dejó sin noche durante algunos días en 1918. Así que… vaya usted a saber.

Pero lo que quiera que pase, en mi opinión, se dará con la próxima cuadratura entre Urano y Neptuno, entre finales de los años 30 y principios de los años 40… Lamento el chasco, pero no todo puede suceder en los próximos años.

Mientras tanto, lo que sí que sería extraordinario. Digno de los Expedientes X, es que alguien pulse el botón… http://astromundial.ultimatefreehost.in/donativos.php 

 

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Acerca de astromundial

Interesado por los ciclos de la historia

Publicado el 17 de agosto de 2016 en España. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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