Venus tiene razones que Mercurio no entiende

Hay momentos en la vida en que las cosas pueden irnos mal en el amor. Y entonces, sobre todo en el caso de los hombres, suele aparecer el típico colega que cree saberlo todo acerca del sexo opuesto, e insiste en aleccionarnos al respecto. Indicaciones que en nuestro caso, sorprendentemente para nuestro amigo, no funcionan. Esto mismo es lo que le ocurrió a Woody Allen en “Sueños de un Seductor”. En su caso se trataba de un amigo imaginario, nada más y nada menos que de Humphrey Bogart. La escena del sofá, con Bogart al lado, dándole las indicaciones oportunas, hasta que aparece su ex mujer, le dispara un tiro a Bogart, se queda sin sus sabios consejos, y todo acaba por estropearse, es inolvidable. Para mi gusto, una de las mejores escenas en la historia del cine.

He encontrado un vídeo en youtube en que aparecen varias escenas de esta película mezcladas, como un tráiler o algo así. La escena que os comento aparece a partir del cuarto minuto de vídeo, aproximadamente. Aunque falta algo del principio de esta escena, y un poco del final. Pero os haréis una idea. Y si no habéis visto aun esta película, quizás este tráiler os anime a verla. Pasaréis un buen rato… 

Y es que, por muchas vueltas que le demos, y aunque nuestro Mercurio insista en buscar una explicación, no la hay, las cosas pasan cuando tienen que pasar. Y esto suele coincidir, en el caso que nos ocupa, con un tránsito sobre nuestra Venus natal, el planeta del amor. Aunque también podría darse con tránsitos relacionados con la Casa VII, por ejemplo, sector que rige sobre las uniones sentimentales. Pero aquí nos centraremos en hacer un breve repaso a los tránsitos más importantes sobre Venus, y sus posibles implicaciones en nuestra vida amorosa. Siempre desde mi humilde opinión.

 

TRÁNSITOS DE URANO.-

En el caso de los tránsitos armónicos de Urano sobre nuestra Venus natal, creo que la palabra que mejor encaja es la de “flechazo”. Sugiere la posibilidad de un amor a primera vista. Suele coincidir en situaciones como la de ver una persona, ya sea en el super, en la discoteca o en una biblioteca, y pensar… vaya, es ella. Lo más gracioso de todo es que la otra persona parece devolvernos la mirada, y estar pensando exactamente en lo mismo. L’amour sera toujours l’amour.

Esto tiene más posibilidades de ser así cuando uno cuenta con un sextil o un trígono natal en su carta astral entre Venus y Urano. De hecho, esta configuración suele estar presente entre las personas que han experimentado más de una vez lo que los franceses llaman coup de foudre. Es decir, el ya mencionado flechazo. (Perdonar tanta palabra en francés, pero ya se sabe, es el idioma del amor).

En cuanto a los tránsitos tensos de Urano con Venus, suelen corresponderse con situaciones de cambio a nivel sentimental. Si no teníamos pareja, la encontramos. Pero como con cierto grado de incertidumbre e inestabilidad. Y si la tenemos, puede significar una situación de crisis en el seno de la pareja. Incluso podría tratarse de una ruptura.

De hecho, las personas que han venido al mundo con un aspecto tenso entre Urano y Venus en su carta natal, suelen atravesar por una ruptura sentimental sobre los 20 años, con el tránsito de la cuadratura Urano-Urano, y que les marcará durante los siguientes 20 años, hasta la oposición Urano-Urano, sobre los 40 años de edad. Les marcará, porque es posible que el amor de los 20 años no se lo consigan quitar fácilmente de la cabeza, aunque posteriormente se casen y tengan hijos. Así que, si aparece otra persona que nos recuerde a ese amor de juventud, o si es a nuestra pareja a quien le ocurre, es posible que se traduzca en una ruptura en nuestro aparentemente feliz matrimonio hasta ese momento. Ruptura que será más complicada que la que se dio 20 años antes, porque a los 40 es posible que hayan hijos de por medio, hipotecas, etc.

No obstante, no siempre es exactamente así. Puede darse una crisis, sin necesidad de que acabe todo en ruptura. O puede quedar en algo que se dé sólo en nuestra mente, en nuestros pensamientos. Pero que finalmente, aunque nos parezca muy tentador, no lleguemos a materializar. O incluso puede que si a los 40 no tenemos pareja, entonces surja alguien que revolucione un poco nuestro mundo.

 

TRÁNSITOS DE NEPTUNO.-

En lo que a Neptuno respecta, sus tránsitos con Venus suelen moverse en el terreno de las ensoñaciones románticas. Un sextil o un trígono pueden hablarnos acerca de un amor platónico. O incluso de una relación llevada un tanto en secreto, por las razones que sean. Puede tratarse de un amor imposible, pero que hace volar nuestra imaginación; o de un momento muy ilusionante con nuestra pareja. Hasta el punto de que podemos llegar a idealizarla, y a ver sólo lo que queremos ver. Como suele decirse, el amor es ciego.

El lado peligroso de esta actitud, es que más tarde o más pronto despertaremos. Sobre todo en el caso de los tránsitos tensos de Neptuno sobre nuestra Venus natal. Así como en el de las personas que tengan aspectos natales tensos entre ambos planetas. Y cuando despertemos, nos daremos cuenta de que tan solo se trataba de un ser humano, y como tal, tendrá sus defectos. Puede ser que ronque, que fume, o que prefiera el fútbol al cine. O incluso puede que descubramos que nos ocultaba cosas. Y entonces, si queremos salvar nuestra relación, tendremos que intentar gestionar lo mejor posible nuestro despertar.

 

TRÁNSITOS DE PLUTÓN.-

Si de los tránsitos de Urano hemos dicho que pueden traducirse en rupturas y crisis de pareja, con los de Plutón puede coincidir con rupturas en las que tiramos sus cosas por la ventana. Es decir, con rupturas, tras las cuales, no queremos saber absolutamente nada de nuestra pareja. Posiblemente llevados por la ira y los celos. Plutón puede ser un tanto radical en sus manifestaciones. No en vano, se dice de él que representa la destrucción de lo viejo para que pueda nacer lo nuevo. Esto podría ser especialmente así en el caso de las personas con un aspecto tenso natal entre Venus y Plutón. Pues interpreto que pueden tender a ser personas un poco celosas.

No obstante, también existen los aspectos armónicos entre Venus y Plutón, ya sean natales o en tránsito. Y estos invitan a pensar en una fuerte atracción física. Es decir, cuando se dé un sextil o un trígono de Plutón con la Venus natal, puede aparecer alguien que nos atraiga mucho físicamente, y del, o de la, que nos enamoremos hasta las trancas.

En cualquier caso, sea cual sea el tránsito por venir en su caso, como decía John Paul Young, el amor está en el aire…

Pero si desea más información, le sugiero me encargue un informe preliminar enfocado al tema amoroso. Puede que así, los astros sean más benévolos en la próxima crisis de pareja 😉

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Acerca de astromundial

Interesado por los ciclos de la historia

Publicado el 27 de agosto de 2014 en Teorías. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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